Según expertos, tener una actitud optimista no es solo “ver todo con buenos ojos”, sino que puede jugar un papel real en vivir más y con mejor salud, incluso llegar a edades avanzadas con buena calidad de vida.
Varios estudios científicos han encontrado que las personas con un pensamiento positivo y expectativas favorables tienden a vivir más tiempo que quienes adoptan una visión más pesimista de la vida. En algunos trabajos, las personas más optimistas tenían un 15 % más de probabilidad de alcanzar edades avanzadas y vivían más años en comparación con aquellas con menor optimismo.
Además, el optimismo se asocia con mejores hábitos de salud (como ejercitarse, comer bien, mantener relaciones sociales sólidas) y con una mayor resistencia al estrés, lo cual también favorece una vida más saludable y prolongada.
🎄 Conexión con Navidad y fin de año
La época de fin de año y Navidad es un momento clásico para cerrar ciclos, reflexionar sobre lo vivido y sembrar nuevas esperanzas. Este periodo, además de ser de celebraciones, suele inclinar a muchas personas a mirar el futuro con expectativa y optimismo —ya sea al hacer planes, proponerse metas o simplemente agradecer lo bueno del año.
Incorporar ese espíritu positivo en la vida cotidiana todo el año puede ser más que simbólico: podría ser parte de la receta para una vida más longeva y plena.
Así que mientras compartís cenas, reuniones familiares o simplemente planificás el año que viene, poner en práctica la gratitud, la esperanza y un enfoque optimista puede ser un “regalo” con beneficios que duran mucho más allá de las fiestas
















